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miércoles, 12 de noviembre de 2008

El uso de un grupo virtual: una estrategia para el registro de avances educativos

Resumen
En este trabajo, se plantea como hacer uso de un grupo virtual para registrar los avances de los estudiantes en el trabajo de aula, destacando las características que lo hace ser una herramienta para dicho fin, ejemplificando de manera concreta su aplicación en un grupo de educandos a nivel bachillerato en la modalidad presencial.
El uso de un grupo virtual: una estrategia para el registro de avances educativos
Desde su aparición, Internet no ha parado de crecer y con ello las herramientas que brinda, desde las que fueron creadas para uso comercial, como el correo, los mensajeros electrónicos, los grupos, las redes sociales, etc., hasta las específicas de los ámbitos laborales y educativos. Ahora bien, cualquiera que sea su uso, todos se caracterizan por promover interacciones virtuales, debido a que todo actividad que se lleve a cabo por medio del uso de tecnologías recibe el adjetivo de virtualidad. En particular, los “grupos virtuales” que fueron creados en un inicio con fines comerciales, se han ido insertando a la labor educativa, para ser una de las estrategias de aprendizaje con las que cuenta el docente y que puede generar de forma gratuita y sencilla, en buscadores comerciales como por ejemplo: http://mx.groups.yahoo.com/.

Los grupos educativos virtuales dan la posibilidad de que sus miembros (los alumnos y profesor) puedan consultar los avances que se han ido logrando en el proceso de aprendizaje, ya sea en el aula misma o en otros espacios como la casa, el ciber café o bibliotecas que cuenten con recursos de computadora y acceso a Internet. Además, permite intercambiar materiales de interés, entrar en contacto unos con otros para intercambiar de manera directa sus experiencias de aprendizaje, etc.

En el siguiente trabajo, se plantea como se puede insertar un grupo virtual en las actividades de registro de avances de los estudiantes en el trabajo presencial, posteriormente se exponen cuáles son algunas de las características del mismo, finalizando con un ejemplo concreto de aplicación, en un grupo de educandos a nivel bachillerato en la modalidad presencial.
Los grupos virtuales en el aula y sus características
Históricamente, el sistema educativo había centrado la atención del proceso enseñanza-aprendizaje, en el desempeño del docente, ahora, se ha ido centrando en los procesos de aprendizaje del alumno; la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en el 2004, señaló “… El rol del docente se extiende al de facilitador de la colaboración y el trabajo en red entre comunidades locales y mundiales”.

Un apoyo fundamental para responder a estas demandas, sin duda, son las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), y de entre ellas, los “grupos virtuales”, brindan ventajas específicas que pueden ser explotadas en el trabajo de aula.

Para entender qué es un grupo virtual, hay que iniciar aclarando a que hacen referencia los términos “grupo” y “virtual” por separado. En relación al primero, los estudiosos del fenómeno, como Anzieu & Martin (1971), dicen que un grupo es cuando “se reúnen (personas) en número pequeño, mediano o elevado... con una frecuencia de reuniones más o menos grande, con una relativa permanencia de los objetivos en el intervalo de las reuniones”.

En cuanto a la virtualidad, la literatura especializada refiere que ésta se da en el momento en que las personas se “reúnen” utilizando diversos medios, que excluyen la posibilidad de hacerlo de manera presencial y se logra a través del uso de las TIC. Estas reuniones, al igual que en un contexto “cara a cara”, comprenden reglas de funcionamiento, donde queda explícito el respeto, la posibilidad de mostrar trabajos, el ser retroalimentado, etc.

Ya establecido lo anterior, la pregunta ahora es ¿para qué se pueden ocupar en un grupo de modalidad presencial?

Estas formas de reunión, son parte de las estrategias que puede implementar el profesor en el trabajo de aula con un grupo presencial. Al hacerlo no corre ningún riesgo de que se incluyan gente que no pertenezca a el, pues desde que lo crea, será el administrador y sólo aceptará, por medio de la función correspondiente, a los alumnos que se quieran dar de alta con una cuenta de correo específica para ello. Cada integrante que forme parte de este espacio tendrá la posibilidad de añadir su carpeta y en ella colocar la información y las evidencias que le solicite el maestro, igualmente accederá a las carpetas de otros compañeros y podrá cotejar su trabajo con el de otros e ir mejorando lo que falte o apuntalar lo que este bien realizado.

El uso del grupo virtual promueve el intercambio de experiencia entre sus integrantes, facilita su comunicación, permite el acceso a fuentes de información, pero la parte medular, y por lo que se propone su uso en este trabajo, es la posibilidad que dan de crear un espacio en el que los alumnos pueden recopilar diferentes actividades desarrolladas en el aula, con el fin de monitorear su propio proceso de aprendizaje.

El abrir un espacio virtual implica, tal como lo señala Moran (2006) “1. Definir claramente los objetivos de la creación del grupo, los objetivos pueden ser definidos con base en las ventajas…”

Con lo que podemos confirma lo señalado por Gacel (2007), cuando dice al respecto del uso de la tecnología:

... la tecnología moderna no es una panacea. Para crear un ambiente de
aprendizaje más activo e interactivo los profesores deben tener una visión clara
de los propósitos de las nuevas tecnologías y saber integrarlas de la forma más
efectiva en el diseño y presentación del programa. En consecuencias, los
profesores deben ser entrenados en el uso de los canales y apoyos pedagógicos.

Al externar los objetivos, también se deben establecer las normas y reglas de uso, al igual que se hace de manera presencial al inicio un ciclo escolar, y posteriormente se debe aclarar la manera en que serán las participaciones de alumnos y maestro; recordando que la finalidad es el seguimiento, por parte ambos, de las actividades relacionadas con el desarrollo de los trabajos realizados en el aula y serán parte de los elementos de retroalimentación.

Si no se deja claro la finalidad sobre el uso, se corre el riesgo de que se vuelva contraproducente, pues si el responsable del grupo no esta pendiente de las participaciones de los miembros, estos pueden darle usos personales y no académicos, lo que rompería con la finalidad para lo cuál se creó.

Estos espacios además, hacen que los discípulos tengan la posibilidad de: “Sentir menos temor de expresar sus ideas principales al contar con el tiempo suficiente, la privacidad e independencia para reflexionar su participación” (Roquet, 2005), dicho de otra manera, pueden expresar sus ideas con más calma de lo que podría hacerlo en el salón y precisando lo que requieren decir y saber.

Pero por otro lado, el anonimato que da un espacio virtual, hace que los participantes se sientan “liberados” de alguna forma, y si el maestro no es cuidadoso de involucrar a todos los estudiantes, dejará que los que “se pierden” queden así, perdidos:

La interactividad entre profesor-alumno (comunicación vertical) y alumno-alumno (comunicación horizontal) es fundamental para propiciar el intercambio de conocimientos y experiencias de aprendizaje. A la distancia es más necesario que cada alumno se muestre participativo, de lo contrario parecería que no está dentro del grupo (UNESCO, 2004)

De ahí la importancia de motivar y supervisar que cada alumno compile lo solicitado en el tiempo establecido; por lo consiguiente, el docente debe ser quién abra y administre el grupo, vigilando que todos incorporen sus trabajos en los archivos del grupo, minimizando, por un lado la apatía de los estudiantes y por otro, supervisando que la información presentada, sea realmente resultado de la labor de los alumnos y no un acto de plagio de la información, pues de ninguna manera un grupo o comunidad de naturaleza virtual, libra a nadie de esta tarea. Como lo dice Cerezo, H. (2006), es necesario: “…promover la reflexión ética respecto a comportamientos específicos en los alumnos, tales como distinguir entre las producciones académicas propias y ajenas, y trascender sobre las consecuencias e implicaciones del plagio académico en la vida estudiantil y profesional”.
Un uso concreto en el aula
El uso de un grupo virtual se puede ejemplificar de la siguiente manera:

Imagine que en una clase presencial el docente plantea la realización de una actividad relacionada con alguna temática y que se realizará desde el inicio hasta el fin del ciclo escolar. El trabajo final una presentación electrónica en la que se resuman los contenidos del curso, lo cuál implica que los escolares se reúnan después de clases, que intercambien las notas que toman y vayan elaborando la presentación; para evitar cuestiones de falta de tiempo, de recursos o que no puedan asistir al trabajo en equipo por falta de permisos de sus padres, el profesor decide utilizar un grupo virtual.

Por lo que explicará cual será la forma de participación, organizando al alumnado y decidiendo si cada integrante tenga su carpeta de archivos o sólo haya una carpeta para todos los integrantes del grupo, a la que puedan accesar y modificar, así como determinar cada cuando se revisarán los avances que vaya teniendo la tarea.

Igual de importante es el establecer fechas para conocer los avances y que el profesor y administrador del grupo virtual brinde la retroalimentación y la orientación al trabajo que se va realizando, siendo el reflejo, para los estudiantes, de las competencias que van logrando en cada sesión, lo que les permitirá determinar su propio avance y reflexión sobre ello.

En vista de lo anterior, a mediano plazo cualquier alumno podrá autoevaluarse, con tan sólo revisar las versiones previas al trabajo final, actividad que debe ser solicitada por el docente, acompañada de un escrito reflexivo donde los estudiantes expresen los avances que consideran han ido logrando y los retos a superar.

Además de poner como agente activo de su aprendizaje al individuo, el grupo virtual, también promueve la comunicación entre pares por medios diferentes al presencial, al utilizar los recursos que brinda Internet, más haya del sentido comercial de las comunidades sociales o redes de amistades, al pertenecer a un grupo conformado bajo un mismo interés, como es el académico.

En conclusión, un grupo virtual es sumamente provechoso por ser el punto de apoyo en donde profesores y estudiantes puedan converger para aprender unos de otros, si no también, porque sirve para que ellos, registren sus avances por medio de evidencias de trabajo y reflexionen a partir de ello siendo participes de su propio proceso de aprendizaje, al tomar consciencia de esté.

Referencias:

* Anzieu, D. y Martin, J. (1971). La dinámica de los grupos pequeños. Kapeluz: Buenos Aires.
* Gacel, J. (2007). Calidad y educación sin fronteras. Recuperado el 12 de octubre de 2008, de: http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=68800607
* Cerezo, H. (2006) Aspectos éticos del plagio académico de los estudiantes universitarios. Recuperado el 11 de septiembre de 2008, de http://cecte.ilce.edo.mx/campus/file.php/46sesion71/lec_rec/cereco_huerta.doc
* Moran, N (2006). La inteligencia colectiva y los grupos de intercambio virtuales en la investigación y enseñanza superior. Recuperado el 3 de noviembre de 2008, de: http://www.cibersociedad.net/congres2006/gts/comunicacio.php?llengua=es&id=732
* Roquet, G. (2005). El foro de discusión a través de la Internet. México: CUAED
* UNESCO (2004). Las tecnologías de la información y la comunicación en la formación docente, Guía de planificación. Recuperado el 19 de octubre de 2008, de: http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001295/129533s.pdf

martes, 28 de octubre de 2008

1er. ensayo: La tecnología inserta en la educación

La tecnología inserta en la educación

De cómo se han ido compaginando la educación y la tecnología.

Desde que los conocimientos dejaron de transmitirse exclusivamente de manera oral y se empezaron a utilizar diferentes herramientas para hacerlo, podemos hablar de la inserción de la tecnología en la educación, claro entendiendo esta, como aquellos elementos que permiten ir transformando la forma en que se lleva a cabo algún proceso; en el ámbito educativo, serían todas aquellas que han ido trasformando y facilitando el logro de los objetivos educativos de la instituciones dedicadas a la educación, en cualquiera de sus niveles.

En este sentido lo que se requiere en la educación es insertar el uso de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), entre las que se encuentran el uso de las computadoras, salas multimedia, portales en la red, corre electrónico, etc.

Sin embargo, también se requiere cuidar el aspecto del uso por el uso, es decir, se debe contar con los conocimientos sobre la lógica y los lenguajes de funcionamiento , lo que requiere de una determinada estructura cognoscitiva por parte de los usuarios se cual sea su papel al momento de utilizarla, ya sea creadores o desarrolladores o consumidores, aunado a un marco mental de un mundo social-educativo-laboral en el que se le de terreno para que puedan plantarse las semillas de determinados tipos de conocimientos para que se generen nuevos conocimientos.

Estas nuevas tecnologías educativas, de igual manera que el resto de las tecnologías, no funcionan por si solas para el propósito para lo cuál fueron creadas, no cubren el vacío así de fácil; las hace y las utiliza el hombre y para que puedan funcionar requieren determinadas circunstancias. Cualquier herramienta tecnológica requiere la capacidad del operador, por más básica y automatizada que esta pueda resultar para algunos.

Aplicando este criterio en el ámbito educativo, los elementos que nos brindan las tecnologías son, como lo han sido, herramientas que facilitan el proceso en la transmisión del conocimiento que ya existente, y a la vez permiten crear nuevos conocimientos, nuevas formas de pensamiento y actitudes más ágiles -ya no pasivas y lineales como en el aula tradicional en donde el docente expone y el alumno anota todo lo que el primero dice, para después tratar de memorizarlo y lograr aprobar un examen-, nuevas formas de aprender y aprehender el mundo y aprovechar toda la gama de posibilidades que las nuevas tecnologías nos dan para dicho fin.

La lista es larga, a manera de ejemplos, de cómo la tecnología ha ido permeando el proceso educativo, y va desde la creación del papel, pasando por la imprenta hasta llegar al sencillo y humilde pizarrón (ahora blanco y con marcador que puede borrarse, y aún infaltable en cualquier tipo de aula), para luego seguir a lo más avanzado y sofisticado como el vídeo, el proyector de acetatos y de cuerpos obscuros, el carrusel de diapositivas -entre otros-, contando ahora con la más actual y moderna sala o centro de realidad virtual.

Sin embargo, el éxito de la tecnología en las aulas siempre ha dependido de ciertas formas de uso y actitudes por parte del docente, como por ejemplo: no dar la espalda totalmente cuando se escribe en el pizarrón, no dejar al grupo sólo cuando se proyecte un video, solicitar ayuda a los alumnos a manera de participación cuando se ocupa el carrusel de diapositivas o los acetatos. Ahora al ocupar el cañón de video y una Lap o PC, también se hace necesario implementar estrategias de cómo ir involucrando a los alumnos en este uso de las TIC en las aulas.

Es decir para cada herramienta que se ha creado para los fines educativos de facilitar y enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje, se incluye el contexto más idóneo y necesario para está reditué en los mejores resultados. Habrá que hacer énfasis en que no todo lo desarrollado a la fecha a puesto entre dicho el valor de la tecnología y su apoyo al proceso de educación formal, al contrario, algunas han sido vanagloriadas y llevadas al máximo en su uso en el aula.

Pero a nosotros, los docentes actuales y todos los docentes que han existido en la historia ¿que papel nos toca, y a tocado, jugar en este vaivén de reelaborar de manera permanente las formas de enseñanza?

Y los docentes, ¿que haremos? o sólo es cuestión de compatibilidades

En el ambiente educativo actual en el país, y en particular en el nivel medio superior, las de mayor impacto y las que están en la fase de implementación, adaptación y uso para el apoyo en el proceso educativo son las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación). Sin embargo algunos de los obstáculos se encuentran en el mismo docente, que en algunos casos no han podido o no han querido insertarse en ella, ya se porque “fueron chapados a la antigüita”, ya sea porque aunque haya disposición de su parte no han encontrado la fórmula, aunque no sea la más exacta, para hacerlo, o porque su formación, ¿o deformación? profesional los limita a darle un más extenso. Lo cierto es que ha sido difícil incorporar las TIC en el desarrollo -en los estudiantes- de la habilidad para buscar, apropiarse, organizarse, interpretar, comunicar información la habilidad para ser independientes, autorregulados y capaces de aprender a lo largo de la vida.
[1]

Estas habilidades y destrezas, maneras de organizarse y comunicarse, son señaladas ya en los planes y reformas educativas, pero en el momento en que se señalaron no se planearon para hacerlo en compañía de las TIC, por lo que ahora se tratan de compatibilizar el sistema tradicional de la enseñanza con el uso de las herramientas que brindan.

Ahora bien, la preocupación y mi ocupación es incidir en el uso que le dan los alumnos a estas, bien dice Papert en su libro La maquina de los niños. Replantearse la educación en la era de los ordenadores (1995) que debemos de considerar que en el proceso educativo el sujeto de este proceso, sufre algunos estragos al pasar de una manera natural del conocimiento a una formalizada, entonces hay que evaluar y dimensionar la necesidad de llevar por otros caminos este proceso educacional, desde el momento en que el niño pasa a ser sujeto obligado de la labor docente, siendo una de estas educar en compañía de las TIC.

Un ejemplo de esta realidad actual como docente, y en donde veo reflejado lo anterior, en mi caso “ceceachero”, es que desde que empecé mi labor en este ámbito, he ido viendo la necesidad de actualizarme, familiarizarme y cotidianizando el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, de tal manera que he tratado de hacer varias cosas a la vez, una clase amena para transmitir y reforzar contenidos educativos que le son requeridos al alumno del Colegio, una clase ágil que entretenga a los interesados en cursar el taller que imparto, una clase en donde los alumnos se sientan en confianza y en donde encuentre algo nuevo en el uso de la tecnologías de la información.

Como decía, siendo profesor del Colegio de Ciencias y Humanidades, alías CCH, encuentro que efectivamente los alumnos desde que ingresan hasta que salen del Colegio, están permeados al más, dentro de sus alcances tanto económicos y de habilidades, de la tecnología y no sólo la que se refiere a la información, como: celulares, videojuegos, Ipod’s, PC’s, Laptop, etc.

El punto a señalar es el uso que de ella hacen, pues el alumno actual no conciben estos medios como herramientas que le permitan mejorar sus resultados académicos no como los facilitadotes para conocer al mundo e ir desarrollando competencias para la vida. Se circunscriben a pequeños núcleos o redes con las que se identifican y de las que se sienten parte. La mercadotecnia le ha hecho creer que si no se esta conectado o no tiene E-mail, un reproductor Ipod que a la vez sirva para usarla como USB, un celular para reproducir música, video, guardar fotos guardar las tareas, enviar y recibir mensajes de doble vía (para que salgan más baratos) y además de ello permita hablar a casa; o el pertenecer a Hi5, facebook, o algún círculo, comunidad o redes de amigos, dicho sea de paso, impuestas por los creadores de dichos servicios como la panaceas o el hilo negro de lo que debe ser importante para su vida, para demostrar que se quiere sin que los limiten -claro siempre y cuando estén de acuerdo con los términos de la licencia de uso- y lo que necesitan decir y “ser tu mismo”, si no se cumple con lo anterior entonces sienten que están fuera de todo, aunque pertenezca extraño pues son los usuarios los que le dan un sentido más allá de lo comercial y del posicionamiento en búsqueda de un lugar en la sociedad a la que pertenecen y les vende la moda (esto último es totalmente valido, sea cual se la forma de posicionarse y ubicar el mejor rol social que en el que ha de desarrollarse y le genere crecimiento personal e intelectual).

Lo que queda es trabajar desde la aula que nos toca, y todos aquellos espacios que podamos, sobre como el avance en las TIC facilite realmente, no sólo la transmisión y memorización del conocimiento, sino la transición de un modelo educativo tradicional, como el de nivel secundaria, a uno totalmente activo, en donde su responsabilidad, autogestión, organización y compromiso que le permita al individuo obtener los más completos conocimientos y habilidades para la vida.

“…, lo que podemos entender hoy como nuevas tecnologías son sistemas que utilizan herramientas básicamente informáticas para trabajar con lenguajes preferentemente audiovisuales. Aquí entrarían las televisiones, el vídeo, el DVD, las videoconsolas, el ordenador, Internet, etc. Su dominio implica dos áreas de conocimientos: técnicos y lingüísticos, sobre todo verbales y audiovisuales. Los primeros se refieren a la máquina y los segundos a su sistema simbólico de representación.
Pues bien, en un sistema de mercado es más fácil vender máquinas que vender sistemas simbólicos, por ello el aprendizaje de estas tecnologías se ha sesgado hacia un manejo meramente operativo, en detrimento de una comprensión más global, más formativa y más crítica, que implicaría además el dominio del sistema simbólico con que trabajan. La primera opción, promovida por el mercado, tiende a formar lo que algunos llaman “tecnocretinos” o que también podríamos llamar “Analfabetos funcionales tecnológicos”, y la segunda, dirigida a la formación integral de la persona, debería estar respaldada por el Sistema Educativo”.
[2]

Bibliografía

Campuzano Ruiz, Antonio. La integración de las nuevas tecnologías en el sistema educativo, en
http://w3.cnice.mec.es/tv_mav/n/eduymedios/documentos/13%20La%20integraci%F3n%20de%20las%20NNTT%20en%20el%20Sistema%20.rtf

Durán, Claudia. Tecnologías didácticas para la educación a distancia interactiva, Pág. 59, revista Eutopia del Colegio de Ciencias y Humanidades, no. 3 Julio-septiembre 2004, DGCCH

Papert, S. La maquina de los niños. Replantearse la educación en la era de los ordenadores, Barcelona, Paidos, 1995
[1] Durán, Claudia. Tecnologías didácticas para la educación a distancia interactiva, Pág. 59, revista Eutopia del Colegio de Ciencias y Humanidades, no. 3 Julio-septiembre 2004, DGCCH
[2] Campuzano Ruiz, Antonio. La integración de las nuevas tecnologías en el sistema educativo, en http://w3.cnice.mec.es/tv_mav/n/eduymedios/documentos/13%20La%20integraci%F3n%20de%20las%20NNTT%20en%20el%20Sistema%20.rtf
Este es el primer ensayo que realice como parte de las actividades de la sesión 1, cuya finalidad fué el ser un elemento diagnóstico de mis competencias de pensamiento critico y comunicación escrita.
Creo que queda clara la intención de porqué incluyo este escrito. para que sea el precente de como es que entre al propédeutico.
La retroalimentación obtenida fué la siguiente:
Gerardo:

Al igual que a todos tus compañeros, te cometo que el objetivo de esta evaluación diagnóstica, es que, desde tu práctica, reflexiones y hagas un dictamen del nivel en que actualmente manejas las 4 competencias de este módulo. Hacerte meditar a partir del nivel que se pretende lograr al finalizar el módulo, te permitirá ver con claridad tus fortalezas y áreas de oportunidad.
En cuanto a la competencia de pensamiento crítico, al finalizar el módulo, deberás:
• Ser capaz de definir las destrezas cognitivas,
• Demostrar aplicar las actitudes mentales del pensamiento crítico fuerte en los discursos
académicos que presentes,
• Incorporar el pensamiento de otros sin plagiarlo,
• Realizar producciones que contengan juicios con sustento académico.
Sobre el documento presentado, está en general muy bien escrito, muestra tu idea personal sobre el tema e incorpora el pensamiento de otros.
Conforme avances en el módulo, mejorarás tus habilidades para analizar, inferir y evaluar críticamente la información de otros autores en pos de colocarla a través de citas que apuntalen tus ideas por ser similares o contrarias a lo que quieres mostrar.

Cristina González
Tutora
Gerardo:

Al igual que a todos tus compañeros, te cometo que el objetivo de esta evaluación diagnóstica, es que, desde tu práctica, reflexiones y hagas un dictamen del nivel en que actualmente manejas las 4 competencias de este módulo. Hacerte meditar a partir del nivel que se pretende lograr al finalizar el módulo, te permitirá ver con claridad tus fortalezas y áreas de oportunidad.
La competencia de la comunicación escrita se desarrollará en el módulo a través de la lectura y la escritura.

Durante el módulo se te darán las herramientas necesarias para poder definir las características de los textos (sobre todo los textos académicos), para documentarte, para realizar resúmenes y reseñas, para hacer síntesis y explicar usando datos, para leer críticamente pero sobre todo, para que puedas elaborar textos académicos en los que argumentes mediante datos, uses relaciones causales y confrontes tus ideas con las de otros autores.
Tomando como base el trabajo presentado, te cometo que en lo general y para ser el primer texto presentado, es bueno, aunque recomiendo que vuelvas a leerlo y reflexiones sobre los siguientes aspectos:
1. En el resumen, da la impresión que se acabó el espacio y se quedó a medias.
2. El título no es muy sugerente… no lo leería si tuviera que decidir con base en él.
3. No hay una introducción explícita del tema.
4. No hay subtítulos, son importantes para guiar al lector.
5. la normatividad, cohesión y coherencia son buenas.
6. Citar usando APA para delimitar en donde inicia y termina lo que otro autor dice sobre el tema.
7. Incluir citas de otros autores no solo para apuntalar sus ideas sino para contraponerlas y lograr validez académica.
8. Las referencias que pone al final del texto, deben escribirse bajo APA.
Poco a poco y sin darse cuenta, superará el tercer nivel de esta competencia.
Cristina González
Tutora grupo 1